
Casi todos los cachorros mamíferos juegan cuando tienen sus primeros años de vida. Por supuesto que el hombre no es la excepción y muchos de nosotros hemos pasado nuestra infancia entre juegos y corridas, inventando muchas veces nuestros propios entretenimientos.
Las primeras descripciones de juegos infantiles provienen de los antiguos griegos, cuyos niños jugaban a divertirse con juegos muy conocidos por nosotros. Por ejemplo, eran felices jugando a las escondidas, a tirar de la cuerda, a saltar el burro y aunque parezca extraño también se divertían con la “gallinita ciega”. Prácticamente sin cambios muchas de estas actividades han entretenido a decenas de generaciones y siguen siendo actualmente el juego de muchos chicos en el mundo.
Shakespeare menciona como muy popular en su época la carrera de las escondidas y en el siglo XVIII se conocieron las canicas (“las bolitas”) y la rayuela.

Sin embargo los juegos gimnasticos datan de la edad de Piedra, cuando los niños se hamacaban en las enredaderas. Por esa razón se supone que las hamacas son antiquísimas, pero recién se las menciona públicamente en el año 1678 por primera vez, aunque hay imágenes idénticas a las actuales en el año 1450.
Los artesanos egipcios elaboraron juguetes de madera, por ejemplo tigres con quijadas móviles. Los chicos griegos y romanos jugaban con caballitos, aros y trompos realizados muchas veces por sus padres.
Entre la Era Romana y el Siglo XVII la juguetería progresó poco, pero en 1614, Ben Johnson en su obra “La Feria Bartholomew”, habla de miniaturas, muñecas y pequeños animalitos que se vendían en las ferias.
En el Siglo XVIII se confeccionaron juguetes de metal y de papel, así como los tradicionales de barro y madera. Las casas de muñecas y las granjas en miniatura, alcanzaron enorme popularidad, como así también los juguetes educativos.

El Siglo XIX fue testigo de la enorme expansión en la producción de juguetes, cajas musicales, soldaditos de madera, trenes a escala y artefactos ópticos que iban de la mano de la industrialización y la tecnología que se abría paso.
El enorme paso tecnológico del Siglo XX ha desarrollado juguetes de todo tipo, incluso mediante la automatización, la cibernética y la mecánica aplicada. Aún así, la gran mayoría de los niños del mundo sigue jugando a los mismos juegos que seguramente jugaron Platón, Jesucristo, Nerón, Hitler, Alejandro Magno o Napoléon, por ejemplo.