Si alguien nos pregunta cual ha sido la mayor tragedia de la historia de la navegación, casi seguro que diremos sin dudar, que se trata del hundimiento del Titanic.
Pero esto no es asi.
Quizás porque se trataba de un barco que transportaba refugiados alemanes en plena guerra o tal vez porque fue bombardeado por un submarino ruso sin que representara peligro alguno, el mayor hundimiento de la historia es una catástrofe poco conocida y mucho menos difundida.
Con la llegada del ejército rojo a Prusia Oriental, a finales de la Segunda Guerra Mundial, se produjo una gran oleada de refugiados alemanes hacia Europa del oeste. El motivo no era otro que escapar de las tropas soviéticas y por eso miles de alemanes se dirigieron a Danzing y otros puertos del Báltico con la esperanza de ser evacuados por barcos hacia la todavía casi segura Alemania. Eran los inicios del año 1945 y la rendición germana parecía lejana.
La noche del 30 de enero de 1945, más de 60.000 de aquellos refugiados se apilaban sobre el muelle báltico de Gothenhafen. En medio de empujones, gritos y nervios, esa gente se desesperaba por subir al crucero Wilhelm Gustloff, con destino a Dinamarca.
Esa fría noche de enero, el enorme transatlántico zarpó del puerto polaco de Gdynia, que había sido rebautizado por Hitler como Gothenhafen. El barco había sido diseñado para transportar 1865 personas, pero esta vez iba lleno hasta el tope, con cerca de 10.000 refugiados a bordo, aunque la cifra nunca se supo con exactitud.
Sin buques de guerra para escoltarlo y con solo una docena de lanchas salvavidas, navegaba lentamente por el Mar Báltico. Fue un blanco fácil para los submarinos rusos que acechaban..
A las 23.08 del 31 de enero, uno de ellos, el S13, le lanzó tres torpedos sincronizados.
El Wilhelm Gustloff se inclinó pesadamente y 2.000 personas de la cubierta de paseo, se ahogaron de inmediato. No alcanzó a sobrevivir una hora. El transatlántico se hundió en las heladas aguas bálticas, mientras algunos barcos que llegaron a la zona lograron rescatar 950 personas, que pese a eso, morirían de frío horas más tarde. Un niño de un año, llamado


fue rescatado milagrosamente de las aguas heladas, por el barco “Vorporstenboot”.
En total perecieron , según cifras finales, 9.343 personas, seis veces más que los muertos del Titanic.
Hoy en día el Wilhelm Gustloff reposa partido en tres pedazos, a 90 metros de profundidad.




