El sonido y las ondas

descarga (4)Boosey & Hawkes fue una famosa fábrica de instrumentos musicales en las afueras de Londres.  Habían sido los fabricantes de un tambor de dos metros y medio de diámetro que se conservaba bajo una bóveda de vidrio en el patio de la empresa.

Cuando se percutía este gigantesco tambor, producía ondas de tal longitud y un sonido tan grave que ningún ser humano podía percibir ruido alguno. Parecía que no sonaba, pero sin embargo la ropa de quienes estuvieran cerca se agitaba como si fuera soplado por una suave brisa.

El oído percibe el sonido de la misma manera que lo produce el tambor: las ondas sonoras hacen vibrar la membrana del tímpano y si las ondas avanzan muy lentamente, a una frecuencia promedio menor a 20 vibraciones por segundo, el tímpano humano no las registra.6821649

Al elevarse el tono, las ondas se vuelven más rápidas y el oído las capta, pero si la altura rebasa el punto en que el aire vibra a más de 20.000 veces por segundo, el oído tampoco las capta porque llegan demasiado rápidamente.

El sonido para propagarse necesita de un medio material. A diferencia de la luz, el sonido no viaja en el vacío, ya que no hay manera de propagar las ondas. Nosotros vivimos rodeados de aire, pero irónicamente el aire no es el mejor conductor de los ruidos. En él, avanzan a razón de 1200 kilómetros por hora, algo asi como 330 metros por segundo, pero en el mar van cuatro veces más rápido. En la madera o en el hierro colado va diez veces más rápido y en el cristal…dieciseis.  En metales más duros como el carboloy, que es una aleación de tunsgteno, carbono y cobalto, el sonido viaja a 43.000 kilómetros por hora, realmente muy rápido, cerca de doce kilómetros por segundo.

El sonido de onda larga, o sea los tonos graves, llega más lejos porque la estructura básica de su onda supera sin problemas los obstáculos pequeños, como las olas superan las rocas sin alteración. Por eso, la sirena de las embarcaciones es grave.  Si el sonido grave choca con cualquier superficie, ésta lo absorbe, pero el sonido agudo, de vibración más rápida, rebota._bombo_teruel_cd205522

Los sonares, se valen de este último fenómeno para localizar objetos mediante la repercusión de sonidos agudos.

No obstante el infrasonido que no oímos por debajo de las 20 vibraciones por segundo, pueden causar ciertos efectos en el ser humano. Se ha demostrado que las maquinarias pesadas, las tomas de aire, los motores de jet y los grandes órganos de tubos entro otros, generan tales niveles de ruido de baja frecuencia que pueden provocar nauseas y mareos.

Como dato curioso, en los años 70, un investigador del Freench National Scientific, Vladimir Gavreau, construyó varios “silbatos policia gigantes” para ver si con los efectos del ultrasonido se podía combatir el crimen. Con infrasonido a distancia se podría combatir e inhabilitar a terroristas o toma de rehenes por ejemplo. La realidad es que estos silbatos nunca fueron utilizados.

El “ruido blanco” tiene mejores efectos. Se trata de un sonido constante producido en toda la banda de frecuencias audibles. Los dentistas lo han aplicado en pacientes para relajarlos. Además, como altera el tono del registro medio de la voz humana, el ruido blanco torna inútiles los micrófonos de espionaje. Así se explican las escenas de película en las que se abre una llave de agua. No es ficción, es realidad. El sonido del agua produce un sonido en un amplio espectro de frecuencias que ahoga la voz humana e impide por consiguiente la grabación de cualquier conversación humana.

Todo en este mundo tiene su principio sonoro en la vibración de las ondas.

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