La Capilla Sixtina es un edificio alto y rectangular que no tiene fachada principal ni entradas exteriores. No hay manera de acceder a ella si no es por los pasajes del Palacio Apostólico y prácticamente no se la distingue desde la calle. Tiene 41 metros de largo por 13 de ancho y 20 de altura. O sea que es mas alta que ancha.
Esa fue la razón por la cual, al realizar su obra, Miguel Angel se topó con el problema de trabajar a semejante distancia del suelo. Hubo que resolver el problema del andamiaje y para eso se recurrió a Bramante, el arquitecto del Papa. Este le propuso un sistema colgante suspendido de cuerdas que estaban sujetas al techo del edificio, para lo cual había que agujerear la bóveda. Miguel Angel convenció al Papa de que aquello era una locura ya que había que romper el techo y eso no solo dañaba la capilla sino que dificultaba su pintura. Bramante se jugó por una segunda opción: un andamiaje apoyado en el suelo y de diseño muy peculiar.
El primer día de prueba se desplomó y Miguel Angel no se quiso subir ni siquiera bajo amenazas. Él personalmente se puso a diseñar algo práctico y se basó en el trabajo de los romanos, preparando un andamio ideado en la manera de construir los puentes del Antiguo Imperio, de tal modo que el peso presione los extremos de la estructura. Así, gracias a unos pocos agujeros en la pared, que recogía la presión de toda el aparataje se montó un andamio que no se apoyaba en el suelo.
El ingenio de Buonarotti fue todo un éxito. Años después de la muerte de Miguel Angel, quisieron retocar sus pinturas para adaptarlas al papado reinante, pero nadie fue lo suficientemente loco como para arriesgar venirse abajo con pared y todo. De esa manera, las imágenes de la Sixtina quedaron intactas, sin sufrir modificaciones durante muchos años.




Una idea sobre “El andamio de Miguel Angel”
No alcacanzo a entender si la Capilla Sixtina tiene su techo recto,formando así una ilusión óptica como si fuera habitación o es redondeada. AGRADEZCO VUESTRA RESPUESTA