
El final del invierno en los Alpes suizos es a veces testigo de un extraño y súbito cambio en las montañas cubiertas de nieve, que empieza con la repentina aparición de columnas de nubes en forma de discos sobre las cimas.
En unos pocos minutos, el día que estaba antes brillante y frío, se trona oscuro y caluroso, al precipitarse desde los picos un viento cálido y sumamente seco llamado föhn. En cuestión de horas la tersa nieve se derrite y se desplaza en corrientes de agua.
Este es uno de los efectos de este extraño viento, pero parece haber otros. La gente expuesta a él, se queja de dolores de cabeza y depresión, además se dice que produce ataques cardíacos e incluso que induce al suicidio, si bien hasta el momento no se ha identificado la causa de todo esto.

El föhn se forma cuando ascienden vientos húmedos por la cara de una cordillera expuesta al viento. En lo alto, el viento se enfría y la humedad que lleva se condensa, formando nubes y liberando calor.
El viento se vuelve frío y seco y baja por el lado opuesto de la cordillera. A medida que desciende, la presión atmosférica más elevada lo comprime y lo calienta. Cuando el föhn llega al valle, éste experimenta un rápido calentamiento que a veces va de una temperatura inferior a cero grado hasta subir a más de veinte.
Maravillas de nuestro extraño mundo.