En Inglaterra existen misteriosas formaciones rocosas que han desafiado a la ciencia, como por ejemplo Stonehenge (ver aquí mismo, artículo “Mágico Stonehenge»), o los menhires de los antiguos druidas, apilados por centenas.
Sin embargo son muy pocas las referencias que hablen de Brimham Moor, un espacio increíble situado en un inmenso predio de North Yorkshire donde un variado numero de grandes rocas, de cientos de millones de años, parecen haber salido de un cuento de magia y misterio.
Aquí se encuentra un enorme bloque conocido como Idol Rock, un coloso de más de 200 toneladas que se mantiene en perfecto equilibrio sobre una base minúscula que no sobrepasa los 30 centímetros.
La maravillosa roca tiene una altura de 4,60 metros y es producto de la erosión. A simple vista parece que se va a caer o quebrar, pero esto nunca pasa y la ilusión se convierte en asombro ya que es como si un enorme elefante hiciera equilibrio apoyando una de sus cuatro patas sobre una gallina. Sencillamente inaceptable. Hace millones de años que la roca permanece en este estado y plantea un desafío cotidiano a todas las leyes de la física.
Los pobladores de la zona la conocen como “ el ídolo de los druidas” o “el escritorio de los druidas”.
La explicación científica indica que el agua y el viento han erosionado la base mucho más rapidamente que la superficie superior provocando este curioso fenómeno visual. Si bien es cierto que las matemáticas no cierran y todo pareciera ser una gran obra escultórica, también es cierto que tarde o temprano, cuando una décima de milímetro más en el desgaste de su base rompa este mágico equilibrio con apenas una brisa, la gran roca rodará sin previo aviso y la historia de cientos de siglos será solamente una leyenda.