El 4 de Julio de 1776 se firmó la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos.
Esta Declaración fue impulsada por un comité formado por Thomas Jefferson, Benjamin Franklin, John Adams, Roger Sherman y Robert Livington. De este grupo, John Adams y Thomas Jefferson mantuvieron una estrecha relación epistolar y una excelente buena amistad.
A modo de chiste, Adams declaraba continuamente que a pesar de que Jefferson era unos ocho años más joven, no viviría más tiempo que él. Estaba convencido que su vida sería mas larga que la de su amigo. Esa humorada la repetía una y otra vez y era común escucharlo entre su grupo de gente conocida.


Vale recordar que Adams fue el segundo presidente de los Estados Unidos y Jeffersosn el tercero. Adams había nacido en 1735 y Jefferson en 1743.
Por esas cosas del destino, el 4 de julio, pero de 1826, es decir exactamente cincuenta años más tarde de la firma de la Declaración de la Independencia, moría Adams. El hecho de fallecer el mismo día en que se conmemoraba tan importante cincuentenario, parecería ser la nota casual más notable. Sin embargo esto no es tan así. Eso era apenas un detalle histórico.
Adams, que ya había cumplido los 90 años pronunció, casi sonriendo y dándose cuenta que se moría, sus últimas palabras: “Bueno…por lo visto me he equivocado…mi amigo Thomas me sobrevivirá…”. Con esta frase asumía el error de su pronóstico y dejaba esta vida en Quincy, Massachusetts. Pero el destino le iba a jugar una segunda casualidad.
Unas horas antes y sin que él lo supiera Jefferson había fallecido en Charlottesville, Virginia. Pasan en la vida cosas increíbles, pero ¿cómo es posible tamaña coincidencia?
Dos padres de la Declaración de la Independencia murieron exactamente medio siglo después de firmar el documento más importante de la historia de los Estados Unidos. Y lo hicieron con apenas unas horas de diferencia, dando por certero el aviso que tantas veces había vaticinado Adams en tono de broma.
A veces el destino se ensaña en jugar pasadas que muy difícilmente puedan ser explicadas.
