William Chester Minor , nacido en 1834 en Ceilán, actual Sri Lanka, fue un cirujano del ejército estadounidense que intervino en la guerra civil americana. Nunca estuvo bien de la cabeza. Si bien por un lado cuidaba a los soldados de la Unión, por el otro marcaba al rojo vivo una “D” de “desertor” en la frente de los que abandonaban las filas.
Al terminar la guerra, las autoridades ya estaban alarmadas por el estado mental del médico, así que decidieron internarlo en un manicomio de Washington. Después de un año y medio renunció a su rango, no tuvo ninguna mejoría y aceptó el retiro voluntario. En 1871 se trasladó a Londres, donde su paranoia se agravó a tal punto que una noche, en un estado de enajenación, asesinó a un irlandés por error.
Fue juzgado y se lo declaró inimputable dado su grado de locura, siendo nuevamente internado en un instituto mental de Broadmoor, donde disfrutaba de algunos privilegios, como por ejemplo, tener su propia biblioteca. Leía mucho y escribía constantemente. Comenzó a cartearse con algunos libreros de Londres y se anotó como voluntario para ampliar las citas y palabras de un nuevo diccionario de la lengua inglesa. Así fue que durante muchos años, el equipo del Oxford English Dictionary recibió las colaboraciones de este hombre que contribuyó a la cultura aportando más de diez mil citas, pero sin conocerlo personalmente y sin saber que estaba loco.
Cuando finalizó el tiempo de redacción de este diccionario, se organizó una gran cena de gala a la que fue invitado especialmente por ser el voluntario de mayor prestigio. Obviamente no pudo concurrir ya que estaba en el manicomio y la ausencia despertó sospechas entre los responsables de la edición. El editor principal, el Dr. James Murray visitó el nosocomio y comprobó las dudas: su mayor colaborador era demente.
Para no herir su susceptibilidad, siguió carteándose con Minor y fue su amigo epistolar durante más de 20 años. La salud del cirujano siguió empeorando y en 1902, tras una crisis mental, se amputó su propio pene. Regresó a EEU y se le diagnosticó demencia precoz. Sus últimos años fueron penosos.

